Acabo de llegar a casa después de un fin de semana algo rarito, aunque muy instructivo...
Todo comenzó hace una semana y media atrás...., con mi sonrisa y mi porte quería regalar una tarde tranquila, dulce y llena de emotividad , pero a los 20 minutos del salir del trabajo la sorpresa me la dieron a mi.
En aquel momento parte de la casa se me cayo encima como una losa , sintiendo que mi cuerpo se incrustaba contra el suelo , el calor de mi pecho por el dolor era tan intenso que a la vez mi mente intentaba reaccionar ante aquel echo que no esperaba en absoluto.
Mi cuerpo quería dejar de respirar y mi mente buscaba un porque, a la vez que una salida...(como siempre buscando una razón para no dejar de vivir), después de ese incrusta-miento en el suelo ....un chispazo me hizo preguntar un
.PORQUE???????????
el porque no era algo obvio , sino algo subjetivo , algo que no debía haber sucedido pero paso....al ir pasando las horas , me di cuenta , que en ocasiones ocurren cosas que jamas imaginaríamos puesto que confías en la vida, confías solo en las personas a las que amas, por tanto si una de ellas falta , que sentido tiene seguir respirando??...ese fue mi primer impulso...como el de cualquier ser humano que sonríe a una flor, a un amigo, porque todos sentimos la necesidad de confiar en lo que nos rodea.
Poco a poco comencé a sentirme pequeña como si mi cuerpo al no querer dejar de respirar , no quisiera sentir , de ese modo el dolor era menos intenso...pero había que mostrar entereza , cordura y un atisbo de esperanza a lo sucedido ....
Al día siguiente del suceso...un martillo daba a mi cabeza , dándome señales para intentar cambiar la reacción primera , me dolía el estomago, había dormido poco , y la sensación de negatividad se había instalado en mi sin querer buscarlo, o hacer algo para ello...sabia que mi cabeza hasta que no digierese ese dolor no daría un paso adelante para cambiar el efecto producido , así que solo cabía cerrar los ojos , pensar y buscar un nuevo camino para cambiar el dolor por tranquilidad....
Durante esa semana mi marido me ayudo , me hablo muchísimo, intento que viera las cosas desde otra perspectiva, estuvo a mi lado en todo momento, sentía que necesitaba su ayuda si o si para salir de ese bache que yo veía como un hueco negro....hondo y aunque sabia el modo en el que tapar ese hueco, lo que yo quería es que se reconstruyera tal y como estaba al principio.
No podía poner cualquier cemento encima , porque no era un hueco cualquiera , era algo importante que necesitaba que se fundiese con el resto de la los materiales que había alrededor de ese hueco, el ir hablando con mi esposo, fue ayudando a que ese hueco comenzase a ser algo menor...el que el se diera cuenta de como ayudarme a algo que como decía no debía haber ocurrido, el que estuviera a mi lado en cada minuto , momento y aguantando que mi mente pudiera reconstruir ese hueco fue como siempre lo que mas necesitaba en ese momento, es mi amigo ese amigo que necesitas en todo momento, sea para algo bueno o algo malo...
Entre el trabajo y lo sucedido mi cuerpo reacciono poniéndose malo, me enferme con fiebres, el estomago dañado y nervios por cualquier cosa que pasara a mi alrededor, notaba que mi cuerpo trabajaba por impulso no por ganas, había perdido emotividad, creatividad, ilusión...pero mi corazón me daba tortas y me decía que debía despertar o cerrar mi mente solo provocaría un colapso a mi alrededor injusto.
Al cabo de unos cuatro días ....mi mente comenzó a reaccionar , mi marido sentía que su ayuda me venia bien y así estaba siendo, al quinto mi mente y mi cuerpo comenzaron de nuevo poquito a poco a ir juntos de la mano , pero sentía que esa unión no era fuerte, necesitaba mas tiempo....mi marido en todo momento no me dejo sola , al revés estaba a mi lado siendo el mejor de los aliados.
Y a la semana mi sonrisa volvió a ser sincera....me sorprendí de la capacidad de mi mente en reaccionar , puesto que puso en orden lo que priorizaba y lo que no era del todo bueno para ella y dejo un sendero por el que ese hueco comenzó a crecer de nuevo...fundiéndose poco a poco con su alrededor....
Hoy una semana y media después de lo sucedido puedo decir que aprendí una lección , cuando sucede algo no tengo que echarme las culpas yo para que el alrededor este como siempre, cada uno debemos ser conscientes de nuestros actos y aprender de ellos y superarnos como personas cada día mas.
Mi marido también aprendió como ayudarme y hoy mientras veníamos en el tren venia pensando en esta relación que tenemos , puesto que la confianza que tenemos es tan grande que basta una brisa para que cada uno exponga lo que desea, no hay grietas y eso me fascina....confianza, respeto, amor, comunicación y cariño....gracias por ayudarme a que ese hueco se reconstruya cada día un poquito mas y mejor.
Moraleja: Cuando algo te dañe...reconstruye con cimientos fuertes.
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